Más que una familia
CAMINO VIEJO, UNO DE LOS NUESTROS

Una de las cosas que puedo agradecer a La Familia es haber conocido a gente como Olivier, es todo un honor considerarlo parte de La Familia
Camino Viejo – El artesano autodidacta del café racer
En su taller bañado de metal, virutas y olor a aceite caliente, Olivier, alias Camino Viejo, transforma desde hace más de 20 años motos y coches clásicos en obras únicas. Autodidacta apasionado, diseña y fabrica él mismo cada pieza, ya se trate de mecanizado en torno y en la fresadora, de soldadura o de creación de haces eléctricos completos. Su enfoque artesanal y minucioso le permite realizar máquinas totalmente a medida, fiables, eficaces y estéticamente perfectas.
Su universo oscila entre audacia y tradición. Restaura modelos clásicos con una fidelidad impresionante – como la Kawasaki Z650 B1 de 1977 o la Honda CB350 de 1973 – al mismo tiempo que transforma motos recientes o modernas en cafeteras de estilo único: Honda CB750 Sevenfifty (1998), Suzuki DR650 Djebel (1990), Ducati 600 Monster (1999), BMW R Nine T Racer (2017), Honda 125 cm custom (1998), e incluso un BMW E10 de 1975. Cada proyecto cuenta una historia, refleja la personalidad de su propietario y lleva la firma reconocible de Camino Viejo.
Más allá de la técnica, Olivier cultiva el alma de sus máquinas. En él, cada moto cobra vida, cada coche recupera su nobleza de antaño. Camino Viejo es la unión de la pasión bruta y el saber hacer artesanal, un universo donde precisión, creatividad y autenticidad se unen para crear máquinas que nunca pasan desapercibidas.

One of the things I’m grateful to La Familia for is having met people like Olivier; it’s a true honor to consider him part of La Familia.
Camino Viejo – The self-taught café racer craftsman
In his workshop, bathed in metal, shavings, and the smell of hot oil, Olivier, aka Camino Viejo, has been transforming classic motorcycles and cars into unique works of art for over 20 years. A passionate self-taught craftsman, he designs and manufactures each piece himself, whether it involves lathe and milling, welding, or creating complete electrical systems. His artisanal and meticulous approach allows him to create fully customized machines that are reliable, efficient, and aesthetically perfect.
His world oscillates between audacity and tradition. He restores classic models with impressive fidelity—like the 1977 Kawasaki Z650 B1 or the 1973 Honda CB350—while also transforming recent or modern motorcycles into uniquely styled cafe racers: Honda CB750 Sevenfifty (1998), Suzuki DR650 Djebel (1990), Ducati 600 Monster (1999), BMW R Nine T Racer (2017), Honda 125cc custom (1998), and even a 1975 BMW E10. Each project tells a story, reflects the personality of its owner, and bears the unmistakable Camino Viejo signature.
Beyond the technical aspects, Olivier cultivates the soul of his machines. In his hands, each motorcycle comes alive, each car regains its former glory. Camino Viejo is the union of raw passion and artisanal craftsmanship, a universe where precision, creativity, and authenticity come together to create machines that never go unnoticed.







