Más que una familia
The Kickers – “Welcome To The Evil Rockin’ Road”
Empezamos nueva sección, dale al play, donde os iremos contando novedades de música. Porque nuestra vida sin música que mierda sería.

The Kickers rinden homenaje a Robert Johnson y su pacto con olor a azufre en un cruce de caminos, de Clarksdale, Mississippi.
En formato vinilo de 10 pulgadas y en CD digipack, la masterización de José Sendino (Celtas Cortos) le aporta el definitivo broche de oro a una grabación en la que The Kickers alanzan la madurez sonora. Sin duda, su mejor trabajo hasta la fecha.
Podemos, además, decir que es su primer “disco conceptual”, aunque es una verdad a medias; solamente su cara A nos cuenta una historia hilvanada a través de los antiguos y polvorientos caminos que acabaron conformando la famosa Highway 61, la popular “ruta del blues”, y que nos lleva hasta el cruce de caminos en Clarksdale donde, cuenta la leyenda, Robert Johnson vendió su alma al diablo.

El álbum se completa en su cara B con cuatro temas, más, Seal Face, el exótico Hey Boba Lou, la versión de That’s Alright y el único tema en castellano, Soy Rocker (toda una declaración de principios, ¿verdad?)
Un cuarteto de puro y genuino rockabilly, veteranos ya de la escena nacional y curtidos en mil y una batallas, es en directo donde se puede comprobar la fuerza de estas canciones y del resto de su repertorio, otorgándoles una reputación más que merecida.

We’re starting a new section, hit play, where we’ll be sharing the latest music news. Because what would life be without music?
The Kickers pay homage to Robert Johnson and his sulfur-scented pact at a crossroads in Clarksdale, Mississippi. Available on 10-inch vinyl and digipak CD, the mastering by José Sendino (Celtas Cortos) adds the perfect finishing touch to a recording in which The Kickers reach sonic maturity. Without a doubt, their best work to date.
We can also say it’s their first “concept album,” although that’s only partly true; only side A tells a story woven together along the old, dusty roads that eventually became the famous Highway 61, the popular “blues route,” leading us to the crossroads in Clarksdale where, according to legend, Robert Johnson sold his soul to the devil.
The album’s B-side is rounded out with four more tracks: Seal Face, the exotic Hey Boba Lou, a cover of That’s Alright, and the only song in Spanish, Soy Rocker (quite a statement of intent, isn’t it?).
This quartet of pure, genuine rockabilly, veterans of the national scene and hardened by countless performances, truly shines live, showcasing the power of these songs and the rest of their repertoire, earning them a well-deserved reputation.